Cumulonimbus

IMG_20141228_141534

El silencio, las lágrimas amargas y el vacío punzante en medio del pecho se mezclan con las ideas turbias, esas que aparecen de manera constante como presagio de una nueva tormenta que se avecina.

Mi escaso nivel de seguridad personal, los pequeños rastros de felicidad sincera y el vestigio de mi amor propio se esfuman poco a poco,  como golondrinas que emprenden su vuelo, a medida que mi cielo se opaca con la caída de las primeras gotas frías.

Dice el adagio popular que luego de la tormenta viene la calma, pero la calma es un estado ilusorio que hace parte del círculo vicioso. Es una estación más dentro de la ruleta de la vida.

No es la primera tormenta, tampoco la más fuerte ni la más débil, pero tengo la firme certeza de que no será la última.

Adorable & Desastrosa

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s